.

.
14:41 hrs. Tacubaya- estación de enlace con otras líneas - subterráneo ciudad de México.
.
Se levanta para acercarse a la puerta de salida sin quitar su mirada de mi, sin apartar ni un segundo su mano de ese bulto que de ganas quiero mío. Tras de él me coloco para asirlo y no dejarlo escapar, para hacerle entender que me gusta y quiero todo con él... Y esforzándome por abatir el miedo, el pudor, la pena y el desconcierto me atrevo a tocarlo, a aprehenderlo. Mis brazos chocan incautos sobre si mismos y entre ellos, la nada. Ni un rastro de aquel chacal, ni un rastro mínimo de particulas sudorosas, vergozas, entrepiernudas, axilares, mucho menos la sensación de su aliento que anhelaba sobre mi rostro. Nada...
.
Una masa de gente me empuja sin piedad hacia afuera, me quedo absorto y solo entre la muchedumbre, soy un solitario sobre ese anden que se dibuja infinito.
.
.
Se levanta para acercarse a la puerta de salida sin quitar su mirada de mi, sin apartar ni un segundo su mano de ese bulto que de ganas quiero mío. Tras de él me coloco para asirlo y no dejarlo escapar, para hacerle entender que me gusta y quiero todo con él... Y esforzándome por abatir el miedo, el pudor, la pena y el desconcierto me atrevo a tocarlo, a aprehenderlo. Mis brazos chocan incautos sobre si mismos y entre ellos, la nada. Ni un rastro de aquel chacal, ni un rastro mínimo de particulas sudorosas, vergozas, entrepiernudas, axilares, mucho menos la sensación de su aliento que anhelaba sobre mi rostro. Nada...
.
Una masa de gente me empuja sin piedad hacia afuera, me quedo absorto y solo entre la muchedumbre, soy un solitario sobre ese anden que se dibuja infinito.
.



















